En resumen: El 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente. Hoy miles de marcas van a publicar el mismo post con la misma fotografía de naturaleza y el mismo mensaje sobre el planeta. Fluye también tiene el post. Pero este lleva los números reales de lo que hacemos, aunque sean pequeños. Especialmente porque son pequeños.
Día Mundial del Medio Ambiente 2026: qué hacemos mientras otros publican posts
Hoy es 5 de junio. El Día Mundial del Medio Ambiente, establecido por la ONU en 1972 tras la Conferencia de Estocolmo. Más de cincuenta años de conmemoración anual, lo cual significa también más de cincuenta años de marcas escribiendo posts sobre lo mucho que aman el planeta.
Fluye también tiene el post de hoy. Lo que intentamos es que este tenga algo que no tienen la mayoría: los números de lo que hacemos realmente, con sus limitaciones y sin adornos. No porque seamos mejores que nadie. Porque creemos que es la única manera honesta de participar en esta conversación.
Lo que pasa el 5 de junio en el mundo del marketing
No hace falta ser cínico para reconocer el patrón. El Día Mundial del Medio Ambiente activa en muchas empresas un proceso bastante predecible: se publica contenido alusivo, se añade un hashtag, se menciona el compromiso con la sostenibilidad, y al día 6 de junio la rutina vuelve exactamente al mismo sitio donde estaba.
Esto tiene un nombre: greenwashing. No siempre intencional, no siempre consciente, pero sí muy extendido. Una declaración de valores sin datos detrás, sin acciones verificables, sin ninguna forma de que quien lo lee pueda comprobar si es real.
Si quieres entender mejor dónde está la línea entre comunicación honesta de sostenibilidad y greenwashing, en este artículo lo analizamos con ejemplos concretos. No es un tema de buenas o malas intenciones. Es un tema de qué puedes demostrar.
Lo que Fluye hace (y los números que lo demuestran)
Fluye es una marca de botellas térmicas. Vendemos un producto de acero inoxidable 304, doble pared al vacío, que mantiene el agua fría 24 horas y el café caliente 12. No inventamos la botella reutilizable ni fuimos los primeros en el mercado europeo. Somos uno más entre muchos.
La diferencia que intentamos mantener es esta: cada botella que vende Fluye financia 5,4 litros al mes de agua potable para comunidades en Perú que todavía no tienen acceso a ella.
No es una promesa. Es un mecanismo concreto. Trabajamos con la ONG Los Sin Agua en proyectos de atrapanieblas, instalaciones que capturan la niebla y la convierten en agua potable en zonas de la costa peruana donde llueve muy poco pero la niebla es abundante. Cada atrapanieblas provee aproximadamente 300 litros de agua por día a la comunidad donde se instala.
Si quieres entender cómo funciona la tecnología y dónde están estos proyectos, aquí tienes el artículo completo sobre los atrapanieblas.
Los números reales, con sus límites
En Fluye publicamos los números de impacto. No los idealizamos. Cuando son pequeños, los publicamos igual. Cuando no crecieron lo que esperábamos, lo decimos también.
Aquí seguimos, con un proyecto que avanza despacio y que a veces no avanza tan rápido como querríamos. No tenemos los recursos de una gran marca. Operamos desde Barcelona con un equipo pequeño y con proyectos que dependen de la coordinación con una ONG en Perú.
Lo que sí tenemos es transparencia sobre lo que pasa y lo que no pasa. Fotos con fecha de los proyectos activos. Números actualizados trimestralmente. Y la honestidad de decir que estamos intentando, no que ya lo logramos.
Los datos actualizados de litros financiados, proyectos activos y estado de los atrapanieblas están en la página de impacto de Fluye. No en un PDF descargable que nadie abre. En la web, visibles, con fecha de actualización.
Por qué compramos botellas de plástico aunque sabemos que no deberíamos
El Día Mundial del Medio Ambiente es también un buen momento para hablar de algo que la mayoría de marcas sostenibles evita mencionar: las contradicciones del consumo consciente.
Sabemos que el plástico de un solo uso es un problema. Lo sabemos desde hace décadas. El PNUMA lleva años documentando que producimos más de 400 millones de toneladas de plástico al año, de las cuales una parte enorme son envases de un solo uso. Y seguimos comprando botellas de agua en plástico.
No porque seamos irresponsables. Sino porque la alternativa tiene fricción: hay que acordarse de llevar la botella, hay que tener una botella, tiene que estar limpia, tiene que estar donde la necesitas cuando la necesitas. Cuando nada de eso está resuelto, la botella de plástico es más fácil.
El argumento de venta más honesto que tiene Fluye no es el impacto ambiental. Es que si llevas una botella que te gusta, que mantiene el agua fría, que no pesa demasiado y que no necesitas reemplazar cada año, la probabilidad de que la uses todos los días es alta. Y si la usas todos los días, la botella de plástico no la necesitas.
Una Fluye tiene el potencial de evitar más de 150 botellas de plástico al año si reemplaza el consumo habitual de agua embotellada. Ese cálculo asume que antes comprabas agua embotellada con cierta frecuencia y que ahora no lo haces. El impacto real varía según tus hábitos previos. Por eso siempre lo decimos con el contexto, no como dato absoluto.
Lo que pedimos que no hagas hoy
No te pedimos que compartas este artículo con un hashtag sobre el planeta. No te pedimos que "te unas al movimiento" ni que "seas parte del cambio". Esas frases ya no significan nada y lo sabemos.
Lo que sí te pedimos, si llegaste hasta aquí, es que compruebes los números. Que entres en la página de impacto y veas lo que hay realmente. Que si algo no encaja o no está claro, nos lo preguntes. Preferimos una conversación incómoda que un aplauso que no nos ganamos.
Puedes ver todo en fluyebottle.eu/pages/impacto.
Otro año. Aquí seguimos.
Escrito por el equipo de Fluye Bottle